Entrevista AEEC - Teresa Guiberteau Díaz: Experiencia de Enfermería en Ruanda
Vicesecretaria AEEC
Hospital Universitario de Cabueñes (Gijón)
En esta entrevista, Teresa Guiberteau Díaz se pone al frente para conversar con: Sara y Lidia, enfermeras que participaron en el proyecto SECoopera en Ruanda, enfocado en la detección precoz de la valvulopatía reumática. A través de sus preguntas, nos adentramos en los desafíos y aprendizajes que implicó trabajar en un entorno con recursos limitados, donde la formación, la concienciación y la adaptación de conocimientos fueron tan fundamentales como el diagnóstico.
Las protagonistas relatan cómo, en Ruanda, las enfermeras asumieron un papel clave no solo en la capacitación del personal sanitario local, sino también en la transformación de comunidades, enfrentándose a dificultades como la escasez de antibióticos, la falta de formación y el desconocimiento de la enfermedad.
La entrevista también revela testimonios impactantes, como el caso de una niña con fiebre reumática en estado crítico, y muestra cómo esta experiencia de cooperación internacional ha enriquecido profundamente el compromiso profesional y humano de quienes la vivieron.
Conocemos una visión inspiradora de la enfermería como motor de cambio global, una profesión que trasciende lo técnico para abrazar la educación, la prevención y el cuidado humano en su forma más esencial.
¿Qué papel han tenido las enfermeras dentro de SECoopera en la detección precoz de la valvulopatía reumática en Ruanda y cómo habéis afrontado las principales barreras para su diagnóstico temprano?
Más que realizar un diagnóstico directo, nos hemos enfocado en formar a los profesionales locales en la prevención primaria y secundaria de la fiebre reumática, desarrollando pautas prácticas y herramientas de observación clínica que facilitan una detección autónoma y una derivación adecuada. En un contexto donde escasean los antibióticos básicos, enseñar a prevenir se ha vuelto más prioritario que detectar.
Lidia destaca que el desconocimiento de la enfermedad por parte de las familias es una barrera importante, que dificulta la búsqueda de atención médica. Por ello, desde SECoopera se ha puesto en marcha una campaña de concienciación en las escuelas cercanas. Por su parte, Sara señala que otra barrera relevante es la falta de formación específica y conocimientos previos sobre la valvulopatía reumática entre los profesionales sanitarios locales.
Las enfermeras han desempeñado un papel fundamental en la implementación del programa de capacitación diseñado por SECoopera, enfocado en el reconocimiento clínico precoz y el uso adecuado del ecocardiograma, apoyado por sesiones prácticas y talleres interactivos.


¿Cómo ha sido la coordinación entre los diferentes niveles asistenciales (hospital, centro de salud y atención primaria) en el abordaje de esta enfermedad?
La coordinación ha sido buena, según Lidia, impartieron la misma formación en distintos centros, adaptándose a cada entorno, como el Hospital de Nemba y los centros de salud de Nemba y Mataba. Sara añade que, aunque en el centro de salud de Nemba no se dispone de ecocardiograma ni personal formado para su uso, la proximidad con el hospital facilita una derivación rápida y efectiva ante la sospecha de valvulopatía. Ambas se impactaron por la gran sed de conocimiento, especialmente en el Centro de Salud de Mataba. Lidia también destaca que la falta de registro de datos clínicos es un problema significativo en Ruanda.

¿Qué formación previa recibieron las enfermeras locales en relación con las enfermedades cardiovasculares y, en particular, con la fiebre reumática y sus complicaciones?
La formación previa era limitada, como señala Lidia, por ello su intervención incluyó una formación tanto teórica como práctica, cubriendo desde lo más básico, como anatomía y fisiología, hasta temas más complejos como electrocardiograma (ECG) y ecocardiografía. Lidia recuerda que tuvieron que adaptar la enseñanza, a veces volviendo a lo esencial para asegurar la comprensión, como explicar el funcionamiento del corazón antes de abordar el ECG. Sara detalla que las sesiones también incluyeron contenidos sobre la prevención de enfermedades cardiovasculares, la fisiopatología de la insuficiencia cardiaca, y sesiones específicas sobre la fiebre reumática y sus complicaciones.
Desde la AEEC, ambas coinciden en que se puede aplicar mucho de esto: potenciar la educación en salud cardiovascular a todos los niveles, fomentar la formación en competencias globales y comunitarias, y trabajar en red para reducir desigualdades, incluso dentro de nuestras fronteras.

¿Puedes compartir alguna experiencia concreta o caso clínico que haya marcado un antes y un después en vuestra intervención o en la comunidad local?
Lidia recuerda el caso de una niña con amigdalitis que no recibía su penicilina por un complejo proceso burocrático, lo que las llevó a comprarles ellas el medicamento, una "larga espera" que le enseñó mucho sobre el acceso a recursos. De manera similar, a Sara la marcó el caso de una niña de 13 años con insuficiencia mitral severa secundaria a fiebre reumática en situación de shock cardiogénico. A pesar de la derivación al hospital de Kigali, sus posibilidades eran limitadas. Fue una experiencia profundamente conmovedora que reflejó las consecuencias devastadoras de una enfermedad prevenible cuando no se detecta a tiempo, reforzando su compromiso con la prevención y la formación.

¿Cómo ha influido esta experiencia en Ruanda en tu desarrollo profesional y personal como enfermera?
Ha sido una experiencia profundamente transformadora a nivel profesional y personal. Lidia expresa que "vuelves con el alma un poco rota, pero también más viva", y que te cambia la forma de mirar el mundo, viendo que no todos los niños pueden ser niños o tienen la opción de elegir. Sara coincide en que profesionalmente, han desarrollado una mayor capacidad de adaptación, aprendido a priorizar con recursos limitados y reforzado su compromiso con la educación y la prevención en salud cardiovascular. A nivel personal, Sara añade que les recordó por qué eligieron ser enfermeras: por el compromiso de cuidar y la posibilidad de generar un impacto real, devolviéndoles una mirada más humilde, pero también más decidida, sobre el valor de su profesión.
¿Por qué recomendarías a otras enfermeras participar en una experiencia de cooperación internacional como esta en Ruanda?
Ambas enfermeras la recomendarían porque te transforma tanto en lo profesional como en lo personal. Permite salir de tu zona de confort, poner en práctica tus conocimientos en un entorno completamente distinto y valorar el impacto real que pueden tener las enfermeras más allá de lo técnico. Lidia enfatiza que, aunque requiere preparación y asumir ciertos riesgos (enfermedades, adaptación cultural), "cuando desaparece el ruido —el móvil, las redes, internet— quedamos solo nosotros, y eso es especial". Sara añade que refuerza tu vocación, amplía tu perspectiva global sobre la salud y te conecta con el valor más esencial de nuestra profesión: cuidar con humanidad y compromiso. También te hace más consciente y crítica con las desigualdades, motivándote a trabajar por una enfermería más justa y universal.

