El síndrome de Brugada es un trastorno hereditario del ritmo cardíaco que afecta a la actividad eléctrica del corazón, sin alterar su estructura. Se debe a un mal funcionamiento de los canales de sodio de las células cardíacas (tienen la función de activar eléctricamente dichas células), lo que puede favorecer la aparición de arritmias graves. Se identifica por cambios característicos en el electrocardiograma.
Es más frecuente en hombres jóvenes, aunque puede aparecer a cualquier edad. Algunos factores pueden desencadenar arritmias en personas predispuestas, como la fiebre, ciertos fármacos, el consumo de drogas (como la cocaína), la deshidratación o situaciones como el reposo o el sueño y el ejercicio extenuante.
Los síntomas, en muchos casos están ausentes y la enfermedad se descubre de forma durante un electrocardiograma de rutina. Cuando aparecen, los más habituales son desmayos (síncope), y en situaciones más graves puede producir paro cardíaco o muerte súbita. También pueden presentarse palpitaciones o episodios durante el sueño.
El diagnóstico se basa principalmente en el electrocardiograma para detectar anomalías y la ecocardiografía o la resonancia magnética cardíaca para detectar posibles alteraciones asociadas.
En algunos casos se realizan pruebas adicionales, como registros prolongados del ritmo cardíaco -holter-, ya que las alteraciones eléctricas pueden variar a lo largo del día y la noche, pruebas con fármacos específicos para confirmar o descartar el diagnóstico y en pacientes seleccionados el estudio electrofisiológico, mediante catéter, que permite examinar el sistema eléctrico del corazón para localizar y tratar arritmias.
También puede realizarse estudio genético, especialmente cuando existen antecedentes familiares de muerte súbita.
El tratamiento del síndrome de Brugada se basa principalmente en prevenir las arritmias y reducir el riesgo de eventos graves.
La primera medida consiste en cuidar el estilo de vida. Se recomienda evitar fármacos que puedan desencadenar arritmias, tratar la fiebre de forma rápida, limitar el consumo de alcohol y corregir posibles alteraciones de sales en la sangre.
En las personas que han presentado desmayos por arritmias, paro cardíaco recuperado o arritmias ventriculares, el tratamiento más eficaz es la implantación de un desfibrilador automático implantable, un dispositivo que detecta y trata automáticamente las arritmias peligrosas.
En algunos casos específicos, cuando el desfibrilador no es posible o existen arritmias repetidas, pueden utilizarse fármacos para ayudar a prevenirlas. También puede considerarse una ablación por catéter, un procedimiento que actúa sobre las zonas del corazón que originan las arritmias.
En pacientes sin síntomas, el tratamiento suele basarse en seguimiento médico y control de los factores desencadenantes, ya que no todos los casos requieren un tratamiento invasivo. Además, al tratarse de una enfermedad hereditaria, en ocasiones se recomienda estudiar a los familiares para detectar posibles casos.
La modificación de hábitos es una parte fundamental del tratamiento. Se recomienda tratar la fiebre de forma rápida con antitérmicos, evitar medicamentos que puedan desencadenar arritmias, así como drogas recreativas y el consumo excesivo de alcohol. También es aconsejable mantener una buena hidratación y evitar acostarse inmediatamente después de comidas copiosas.
En cuanto al deporte, muchas personas pueden realizar actividad física, aunque siempre debe valorarse de forma individual por el médico. En general, los pacientes sin síntomas y con bajo riesgo pueden practicar deporte, incluso competitivo en algunos casos, tras una evaluación cardiológica. Sin embargo, suele desaconsejarse en personas con síntomas o mayor riesgo de arritmias.
En cualquier caso, se recomienda evitar el ejercicio extremadamente intenso, el sobrecalentamiento y la deshidratación, ya que estos factores pueden favorecer la aparición de arritmias. La valoración médica individual es clave para decidir qué tipo de actividad física es segura en cada paciente.
Concepción Fernández
Actualizado febrero 2026

