Estimados miembros de la Junta Directiva de la Asociación Española de Enfermería en Cardiología:
Siempre he pensado que el verdadero valor de una revista científica no se mide únicamente por los artículos que publica, sino por las personas a las que ayuda a crecer.
Detrás de cada número hay investigadores que intentan responder preguntas nacidas junto al paciente, revisores que dedican su tiempo de forma generosa a mejorar el trabajo de otros compañeros y un equipo editorial que hace posible que ese conocimiento llegue a la práctica clínica. En definitiva, una comunidad que comparte una misma manera de entender la enfermería cardiovascular.
Así es como entiendo la Revista Enfermería en Cardiología: no solo como una publicación científica, sino como uno de los proyectos más valiosos de la Asociación y un punto de encuentro para quienes creemos que compartir conocimiento es la mejor forma de hacer avanzar nuestra profesión. Un proyecto que, desde la publicación de su primer número en 1994, ha contribuido de manera decisiva al desarrollo de la enfermería cardiovascular en España y que, estoy convencido, reúne las condiciones para seguir creciendo como referente de la comunidad científica de habla hispana.
Por ello, deseo agradecer la oportunidad de presentar mi candidatura a su Dirección. Afronto esta responsabilidad con enorme ilusión, pero también con el respeto que merece un proyecto construido gracias al esfuerzo de muchas personas. Mantener el nivel científico y humano alcanzado hasta ahora ya representa un desafío extraordinario. Mi intención no es iniciar una etapa de ruptura, sino contribuir a que la revista siga evolucionando con respeto hacia su historia, hacia quienes la han hecho posible y hacia todo aquello que ya funciona.
Cuando me preguntan por qué he decidido presentar esta candidatura, la respuesta nunca está en un cargo. Está en un recorrido que, casi sin darme cuenta, me ha ido acercando de forma natural hasta este momento.
Cuando miro hacia atrás, entiendo que ninguno de los pasos de mi trayectoria profesional fue pensado para llegar hasta aquí. Sin embargo, todos ellos han terminado confluyendo en una misma forma de entender la profesión, la investigación y el liderazgo.
Todo comenzó junto al paciente. Mi trabajo como enfermero en una Unidad de Cuidados Cardíacos Agudos me enseñó que la evidencia científica no es un concepto abstracto, sino una herramienta que cambia decisiones y mejora cuidados. Esa inquietud me llevó de forma natural a la investigación y al desarrollo de mi tesis doctoral. Ha sido un camino exigente que me ha permitido comprender el rigor, la metodología científica, el trabajo constante, la capacidad de análisis, la perseverancia y la responsabilidad que existen detrás de cada publicación.
Con el tiempo llegó la docencia universitaria. Enseñar me hizo comprender que generar conocimiento es solo una parte del camino; la otra consiste en saber transmitirlo, divulgarlo y despertar en otras personas la curiosidad por seguir aprendiendo. Acompañar a estudiantes en sus primeros proyectos me ha reafirmado en la importancia de formar profesionales capaces de construir el conocimiento del futuro.
Mi relación con la Asociación Española de Enfermería en Cardiología también ha seguido una evolución natural: primero como socio, después como autor, más tarde como revisor de esta revista y, finalmente, como miembro del Comité Científico. La Asociación me ha enseñado el valor de la colaboración, de la confianza y de las sinergias que nacen cuando muchas personas trabajan unidas por un mismo propósito.
Mirando atrás, entiendo que ninguna de estas experiencias tendría sentido por separado. Es la suma de la asistencia, la investigación, la docencia y la vida asociativa la que ha construido mi forma de trabajar y de entender el liderazgo.
Si algún día tengo la oportunidad de asumir esta responsabilidad, me gustaría que la revista continuara creciendo sin perder aquello que la hace especial. Creo que los grandes proyectos evolucionan cuando respetan su identidad y desarrollan todo su potencial.
Imagino una revista que continúe siendo el referente científico de la enfermería cardiovascular en España y que fortalezca progresivamente su presencia dentro de toda la comunidad científica hispanohablante, conectando profesionales, experiencias y conocimiento a ambos lados del Atlántico.
Estoy convencido de que una revista científica no debe limitarse a esperar la llegada de buenos manuscritos. También puede impulsar el conocimiento: identificar temas relevantes, promover revisiones de actualización, invitar a expertos y dar continuidad al extraordinario patrimonio científico que la Asociación genera mediante sus grupos de trabajo, congresos, consensos y actividades formativas.
Del mismo modo, considero que la revista debe seguir siendo un espacio exigente desde el punto de vista científico, pero también cercano desde el punto de vista humano. Todos hemos escrito un primer artículo. Todos hemos recibido una primera revisión. Una buena revista no solo evalúa manuscritos; también acompaña, orienta y ayuda a crecer.
Estoy convencido de que los grandes indicadores editoriales (la indexación, las métricas, la visibilidad o la proyección internacional) no deben entenderse como el objetivo principal de una revista, sino como la consecuencia natural de un proyecto sólido, útil para los profesionales y construido con rigor científico. Si cuidamos los cimientos, los frutos llegarán.
Por todo ello, presento esta candidatura con la convicción de que puedo aportar trabajo, dedicación y una manera de entender la revista basada en la colaboración, el rigor y el compromiso con nuestra profesión. No considero esta responsabilidad como un reconocimiento personal, sino como la oportunidad de devolver a la Asociación y a la revista una pequeña parte de todo lo que, a lo largo de estos años, me han aportado.
Soy plenamente consciente de que dirigir una revista científica no consiste únicamente en tomar decisiones editoriales. Significa escuchar, generar consensos, cuidar a las personas que hacen posible el proyecto y mantener viva una cultura científica basada en la calidad, la honestidad y el respeto por el trabajo de los demás.
Si finalmente cuento con vuestra confianza, asumiré esta responsabilidad con la misma actitud con la que he intentado afrontar cada uno de los retos de mi trayectoria profesional: con ilusión, capacidad de trabajo y voluntad permanente de seguir aprendiendo. Estoy convencido de que los mejores proyectos pertenecen a todas las personas que creen en ellos y los hacen crecer cada día.
Muchas gracias su tiempo y por considerar mi candidatura.
Reciban un cordial saludo,